Transitando ya la mitad de este "receso sanitario/vacaciones de invierno" me di cuenta de que las peleas entre hermanas han disminuido notablemente, y por el contrario, aumentaron los juegos en conjunto. Me percaté de esta circunstancia anoche, cuando la hermana mayor estaba representando una obra de títeres con peluches, a lo que la hermana menor respondía con un silencio atento a la historia que iba surgiendo espontáneamente.
Obviamente este cambio de actitud me alegró sobremanera, ya que en los últimos tiempos había tenido que mediar a menudo para evitar una "lucha libre" (si, si, son nenas, pero es igual).
Claro que ahora también aunmentan los "complot" contra los padres, pero lo prefiero a los gritos y llantos por mordidas y tirones de pelo.
Al menos tenemos estos (y otros) aspectos positivos que podemos ir rescatando de este "encierro" al que nos vemos sometidos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario