lunes, 10 de agosto de 2009

A todos nuestros lectores:

Este blog permanecerá temporalmente
cerrado por vacaciones (mentales)



domingo, 2 de agosto de 2009

Día 33: ¡El último!

Y llegamos al final no más. Allá por el día 1 nos parecía un sueño lejano. Pero no, todo llega y mañana volveremos a la rutina, de nuevo al colegio, lal club, a los cumpleaños. Hoy mientras planchaba los uniformes reflexionaba: estas han sido unas vacaciones extraordinarias, irrepetibles y únicas, como cada momento de la vida. Y, gracias a Dios, las hemos aprovechado con gran felicidad. Compartimos días enteros en familia, días de frío, de lluvia, de casi nieve, de aburrimiento. Compartimos cumpleaños, dientes caídos, este blog. Y esa es la palabra protagonista de estos 33 días: COMPARTIR. No importa qué, ni cuánto, ni cómo, compartimos el ser familia, el vivir, el sentir de cada uno. Y les agradezco a todos los que quisieron compartirlo también con nosotros a través de este blog, a través de su lectura, con sus aportes, sus ideas, sus consejos... Este es el últimos día de estas vacaciones, pero no por eso me despido, ya que pienso dejar este espacio como herramienta para seguir expresando, para seguir contando, para seguir creciendo y, sobre todo, para seguir compartiendo.
Hasta pronto y ¡Gracias!

sábado, 1 de agosto de 2009

Día 32: El Arte de Aldana

Hace algún tiempo, al descubrir que a mi hija mayor le encantaba dibujar, y en vista de que ya no encontraba lugar suficiente para exponer sus dibujos, se me ocurrió hacerle un blog http://www.elartedealdana.blogspot.com/, y subir allí todas sus hermosas creaciones con una breve explicación que ella misma le da a cada obra. Hacía un buen rato que no lo actualizábamos, lo que no significa que ella dejara de dibujar, para nada, así que hoy nos dedicamos a hacerlo. Fue muy divertido, sobre todo escuchar sus apreciaciones de los dibujos que hizo "cuando era chiquita" (hace un año) y de los cuales ni se acordaba. Es una buena opción para guardar los dibujos sin ocupar espacio, y además poder compartirlos con la familia o amigos que estén lejos, además los motiva a seguir creando, porque ven sus obras "expuestas" y no metidas en una caja dentro del placard. Sólo hay que tomarse el trabajito de scanearlos o sacarles fotos, sentarse con ellos a la compu y dejarlos que sigan dando rienda suelta a su imaginación.

viernes, 31 de julio de 2009

Día 31: A partir del lunes...

...se acabó la tele a la mañana, no más remolonear en la cama hasta las 11 ni acostarse a cualquier hora de la noche. Basta de comida chatarra, volvemos a cocinar "sano" y a nadar en la pileta. Uf, cuantas cosas por reacomodar. Las chicas me miran, se miran y asienten: "si mamá". Si fuera tan facil. El lunes vamos a estar peleando para sacarlas de la cama y de la tele y a la noche para "meterlas" en la cama temprano. A pesar de eso, se les nota las ganas de volver al cole y al jardín, a ver a sus amigos. Cuando les preguntamos "¿tienen ganas de volver?", se les iluminan los ojitos. Todavía son chiquitas, el estar con sus amigos es mucho más importante que las tareas que puedan tener, y aunque sabemos que disfrutaron a full la vagancia de estos días, no pueden esperar hasta el lunes para encontrarse y contarse todas las experiencias vividas en estas vacaciones de invierno.

jueves, 30 de julio de 2009

Día 30: Mi Papá es un ídolo

Mis hijas tienen el mejor padre del mundo (mi marido). Tal vez ellas todavía no lo saben, pero yo nunca lo puse en duda y lo terminé de reafirmar en estas vacaciones. No hubo nada que hayan querido que no les haya dado. Durante un mes les buscó todas las películas que le pidieron. Jugó con ellas a todos lo juegos que quisieron. Les hizo la leche para todos los desayunos y todas las meriendas. Les leyó cuentos y más cuentos con toda la paciencia del mundo (esa de la que yo carezco) y hoy salió con el frío a llevarlas a casa del abuelo porque "lo extrañaban". Seguramente esto no debería soprender a nadie, es lo que cualquier padre haría, pero bien sambemos que no siempre es así. No se nace sabiendo ser padres y cada día con los hijos es un aprendizaje. Lo de estas vacaciones fue una prueba de fuego para muchos, prueba en la que mi marido, sin ninguna duda, se sacó un 10.

miércoles, 29 de julio de 2009

Día 29: Preparando la mochi

Ya se, todavía faltan unos días, pero para que esperar hasta el domingo a la noche ¿no? A buscar la mochila y a revisar que todo estuviera en su lugar, que por supuesto no lo estaba. A rastrear los cuadernos, la cartuchera, recordar qué materias tenían los lunes, guardar los libros, y para la más peque verificar que la taza y la servilleta estuvieran limpitas y dentro de la mochila. De paso, y aprovechando que estábamos en tema, a repasar un poquito de lengua y matemática para cerciorarnos de que todos los conocimientos estuviesen en el lugar donde los dejamos el 30 de junio. No nos olvidamos de incluir un alcohol en gel, por las dudas de que en el Colegio se acabe el jabón, tampoco es cuestión de dejar de cuidarnos de un día para otro. Y así, con la mochila lista, nos vamos mentalizando de a poquito que el segundo cuatrimestre escolar está pronto a comenzar y habrá que enfrentarlo con las mayor cantidad de ganas posibles.

martes, 28 de julio de 2009

Día 28: El Pintor

Y no estamos hablando de cuadros, sino de paredes, pero para las chicas la diversión fue mucho mayor. Primero hubo que despejar la habitación (ya que es la de ellas la que vamos a pintar), correr los muebles, sacar los juguetes, los libros y mudarse al living. Acto seguido, preparamos las camas en una especie de gran campamento familiar, que incluyó colchones, almohadas, mantas y peluches. Y después, como era de esperarse, quisieron ayudar a pintar. Por supuesto que las mantuvimos lo más alejadas posibles de los tachos de pintura, pero no pudimos evitar que metieran las narices a cada rato en la habitación para "supervisar" el trabajo. El tema es que, sin quererlo, nuestro buen pintor fue motivo de entretenimiento (y lo seguirá siendo por un par de días más). Sólo espero que no sea motivo de inspiración y se les de por recorrer la casa con la brocha gorda.